FES Seguridad Los latinoamericanos ante la actual situación mundial 01.07.2026 Carlos Lujan La política exterior que demanda la ciudadanía latinoamericana parece ser más comercial, soberanista y normativa que geopolítica. Imagen: Creator: Maria Elvira Espinosa Por Carlos Luján La ciudadanía latinoamericana tiene preocupaciones por los problemas globales, por los desafíos que asolan a la región, y por las cuestiones que consideran prioritarias en política exterior- Esta es una de las conclusiones de dos encuestas llevada a cabo por el Latinobarómetro, comisionadas por la Fundación Friedrich Ebert y la revista Nueva Sociedad, entre los años 2021 y 2025. Cada encuesta cubrió diez países latinoamericanos. Se entrevistó a 12.000 personas que contaban con estudios post-primarios. La encuesta fue diseñada y analizada por el Grupo Diálogo y Paz formado por los expertos Guadalupe González, Monica Hirst, Carlos Luján, Carlos Romero, y Juan Gabriel Tokatlián. Las encuestas arrojan cuatro hallazgos principales: (i) hay una gran incertidumbre respecto al futuro y predominan los sentimientos negativos sobre los positivos; (ii) se destacan las preocupaciones respecto a las guerras, la pobreza extrema y el narcotráfico; (iii) la disminución de la pobreza, la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, y el crecimiento económico son los desafíos jerarquizados; (iv) la promoción del comercio, la defensa de la soberanía nacional así como el impulso a la democracia y los derechos humanos aparecen como las prioridades de la política exterior de los países. Los latinoamericanos tienen una mirada incierta y preponderantemente negativa del contexto internacional. La violencia está presente en toda la región, a nivel inter e intraestatal, sea generada por guerras, conflictos armados, producida por el crimen organizado o por razones estructurales como la pobreza extrema. Para los latinoamericanos, la violencia solo disminuirá si se da un crecimiento económico con equidad que disminuya los niveles de pobreza y si se genera un entorno de seguridad adecuado. En consecuencia, los encuestados se inclinan por políticas exteriores que combinen la promoción de una amplia inserción económico-comercial con el respeto a la autonomía nacional y a los derechos humanos en regímenes democráticos. La siguiente lámina muestra que la incertidumbre emerge como el rasgo central del clima de opinión regional ante la situación mundial. En un segundo nivel aparecen la esperanza (15%), la impotencia (12%), la desconfianza (10%) y el miedo (8%). Los sentimientos negativos predominan y los positivos son relativamente débiles (la esperanza, la curiosidad y el entusiasmo solo incumben a uno de cada cinco latinoamericanos). Imagen: Creator: Informe AMLAT Radar 2026 En una región históricamente marcada por la heterogeneidad, hoy se registran diferencias por países: Venezuela sobresale por su elevado nivel de esperanza (30%), el doble del promedio regional; Brasil registra el mayor nivel de miedo (16%) de toda la muestra, duplicando el promedio regional, aunque mantiene un nivel de incertidumbre similar al promedio regional; finalmente, Guatemala presenta el menor nivel de incertidumbre (32%) y uno de los niveles más altos de esperanza (18%). Imagen: Creator: Informe AMLAT Radar 2026 La siguiente lámina revela que las preocupaciones respecto a los problemas globales en América Latina delinean una triada integrada por una amenaza internacional clásica (las guerras), una preocupación social estructural (la pobreza extrema) y un problema particularmente sensible para América Latina (el narcotráfico). Imagen: Creator: Informe AMLAT Radar 2026 Las tres principales preocupaciones son compartidas por casi dos de cada tres latinoamericanos, quienes perciben el mundo actual como un espacio crecientemente inseguro, desigual e inestable, y donde los riesgos militares, económicos y sociales tienen una importancia similar. El cambio climático es también un tema de gran preocupación. Finalmente, el hambre en el mundo y los problemas económicos preocupan a tres de cada cinco latinoamericanos. Imagen: Creator: Informe AMLAT Radar 2026 En términos generales este orden de prioridad se mantiene en los diversos rangos etarios. Sin embargo, los jóvenes aparecen menos preocupados por la pobreza extrema, las guerras y conflictos armados, los problemas económicos y el cambio climático (tres de cada cinco de los menores de 30 años) al tiempo que entre las personas mayores casi cuatro de cada cinco temen la violencia generada por los conflictos armados y el narcotráfico y están algo menos preocupados por los problemas económicos. Imagen: Creator: Informe AMLAT Radar 2026 El gráfico que sigue muestra que para los latinoamericanos los principales desafíos de la región son una combinación de problemas sociales, económicos y de seguridad, mientras que los desafíos geopolíticos o ambientales se ubican en un segundo plano. Dos de cada tres latinoamericanos mencionan, en primero y segundo lugar, la pobreza y el narcotráfico y el crimen organizado, siendo particularmente significativa la cercanía entre pobreza y narcotráfico. Un segundo grupo de preocupaciones incluye el bajo crecimiento económico, el desempleo, la violencia, la desigualdad y la inflación (en una proporción levemente menor). Estos resultados subrayan que la agenda regional está fuertemente dominada por cuestiones vinculadas al bienestar material y la cohesión social. En conjunto, pobreza, desempleo, desigualdad e inflación constituyen un núcleo de preocupaciones económicas y distributivas que afecta a la mitad o más de la población. Simultáneamente, hay un conjunto de desafíos de importancia intermedia como la migración (dos de cada cinco encuestados la mencionan) y el terrorismo (tres de cada diez refieren a él). Finalmente, los desafíos menos relevantes son la condición de “patio trasero” de Estados Unidos (un cuarto de los encuestados), la crisis climática (un quinto) y el hecho que la región sea irrelevante en el mundo (casi un séptimo). En suma, los latinoamericanos parecen considerar que los principales obstáculos para el futuro de América Latina no provienen del sistema internacional sino de problemas estructurales domésticos: pobreza, criminalidad, bajo crecimiento económico, desempleo, violencia y desigualdad. La región se percibe menos amenazada por cuestiones geopolíticas que por sus propias dificultades para generar desarrollo, seguridad y bienestar social. Imagen: Creator: Informe AMLAT Radar 2026 En cuanto a la política exterior de sus países los latinoamericanos expresan una jerarquización de prioridades bastante clara. Las dos principales preferencias son la promoción del comercio (45%) y la defensa de la soberanía nacional (40%). La ciudadanía parece concebir la política exterior, ante todo, como una herramienta para generar oportunidades comerciales, crecimiento y desarrollo, sin perder de vista la importancia de preservar la autonomía nacional en un contexto internacional percibido como crecientemente competitivo e incierto. Resulta particularmente interesante que la tercera prioridad de los latinoamericanos sea la defensa de la democracia y los derechos humanos (uno de cada tres entrevistados). Esto sugiere que en la región no se concibe la política exterior únicamente en términos económicos o de poder, sino también como un instrumento para promover principios normativos. El panorama general refleja una visión de política exterior marcadamente pragmática. Los latinoamericanos esperan que sus gobiernos utilicen la inserción internacional principalmente para generar comercio y desarrollo, proteger la soberanía nacional, defender la democracia y regular la migración. Las cuestiones tradicionalmente asociadas a la geopolítica —como la competencia entre grandes potencias, el fortalecimiento militar o incluso la integración regional— ocupan un lugar secundario. En otras palabras, los latinoamericanos aspiran a responder a la incertidumbre internacional a través de soluciones domésticas e internacionales: el crecimiento económico, la reducción de la pobreza, la democracia y la seguridad interna entre las primeras y la promoción de la inserción económica-comercial y el fortalecimiento de la autonomía nacional entre las segundas. En síntesis, la política exterior que demanda la ciudadanía latinoamericana parece ser más comercial, soberanista y normativa que geopolítica. Imagen: Creator: Informe AMLAT Radar 2026 Sobre el autor Carlos Luján es Doctor en Ciencias Humanas, con énfasis en Ciencia Política, por la Universidad Católica del Uruguay. Experto en política internacional y negociación. Ha participado en diversos proyectos de investigación enfocados en la política exterior del Uruguay, integración regional, y relaciones entre América Latina y el sistema global. Suscríbete a nuestro newsletter Este artículo hace parte de nuestro newsletter número 25 . Para recibir los próximos número en tu correo, haz clic aquí.