Reclutamiento criminal en TikTok por grupos delictivos de México 28.10.2026 Alejandra Jimena Arias Vásquez Por Alejandra Jimena Arias Vásquez Desde 2024 el Seminario sobre Violencia y Paz de El Colegio de México inició una investigación, operando desde una cuenta como usuario de TikTok, para registrar el comportamiento algorítmico del contenido con exaltación de la cultura criminal, en particular publicaciones en donde se muestran imágenes y símbolos que elogian a las actividades de los grupos delictivos. Uno de los mayores desafíos para la investigación es que la ubicuidad de las plataformas digitales no conoce fronteras; el contenido viaja más allá del lugar en el que se creó la publicación. Este artículo sintetiza la experiencia de ese estudio. Actualmente, las plataformas digitales son un espacio más para la estructuración de los grupos criminales. Estos espacios facilitan el reclutamiento criminal sin coacción que es considerado como no forzado desde la tipología realizada por el Observatorio Nacional para la Prevención del Reclutamiento de Niñas, Niños y Adolescentes (ONPRENNA), un organismo conformado por sociedad civil, instituciones públicas y académicos. El Observatorio se encontraba adscrito a la estrategia de seguridad pública enfocada a la prevención del delito y de las violaciones a derechos humanos para contribuir al bienestar de niñas, niños y adolescentes (NNA). Sin embargo, solo operó en México desde su fecha de creación en 2021 hasta 2024. La colaboración entre éste y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) era crucial para la caracterización del reclutamiento criminal como delito, pues en México su tipificación está ausente de la legislación aun cuando existen varias iniciativas para adicionarlo en el código penal federal. En paralelo a la interrupción de esta estrategia de seguridad, la delincuencia organizada mostraba su capacidad de adaptación ante las fisuras al interior del Cártel de Sinaloa (CDS), tras la detención de Ismael Zambada, “El Mayo”. Este hecho ocasionó que el CDS quedara dividido en dos facciones: Mayiza y Chapiza. La cohesión entre los brazos armados se rompió. El cártel entendió esto como traición, y para la dinámica del reclutamiento criminal representó la necesidad de aumentar el número de personas armadas en cada una de las facciones. Los NNA se convirtieron en un blanco fácil de atracción. La exaltación de la cultura criminal Mientras que la batalla ocurre en el terreno físico, la digitalidad y su capacidad instalada — manifiesta en las redes y plataformas socio digitales— facilita la demanda de brazos armados para el control de territorios, donde el conflicto entre Mayiza y Chapiza solo es una parte del ecosistema del reclutamiento para la delincuencia organizada. Bajo este contexto, en el Seminario sobre Violencia y Paz de El Colegio de México desarrollamos la investigación Nuevas fronteras en el reclutamiento digital publicado en abril de 2025. A finales de 2024, desde una cuenta como usuario de TikTok, comenzamos a registrar el comportamiento algorítmico del contenido con exaltación de la cultura criminal. Es decir, aquellas publicaciones en donde se muestran imágenes y símbolos que elogian a las actividades de los grupos delictivos, a saber, personas portando armas de alto calibre, radios de comunicación de largo alcance, equipo táctico con las siglas de cárteles, convoyes blindados, a veces musicalizados con canciones alusivas a líderes criminales, otras solo con canciones del género usualmente ligado con la delincuencia en México, los corridos. Reunimos 100 cuentas de TikTok vinculadas con actividades de propaganda delictiva, venta de armas, trata de personas y reclutamiento criminal. De las 100 cuentas, el 47% eran sobre reclutamiento y el 31% de propaganda o exaltación de la cultura criminal. Este hallazgo fue crucial para constatar que el espacio digital opera como espejo del crimen organizado y facilita la creación de nuevas identidades logrando alcanzar la sensibilidad de infancia y juventud. Otro hallazgo de relevancia es que 54,3% de las cuentas estudiadas estaban asociadas al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el 5,4% al CDS (sin distinción de facciones) y otro 5,4% a la Mayiza. También el Cártel del Noreste (CDN) apareció como grupo que, principalmente, publicaba videos sobre propaganda de su marca criminal musicalizados con canciones de Makabélico, cantante de rap que en 2025 fue sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos debido a sus presuntos vínculos con el CDN. En el mismo mes en el que publicamos nuestro informe, el Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, presentó los adelantos de la investigación por el hallazgo del centro reclutamiento ubicado en Teuchitlán, Jalisco, en el Rancho Izaguirre. Este evento fue un parteaguas para que las autoridades reconocieran la existencia del reclutamiento criminal a través de redes sociales. La operación de la Policía Cibernética es imprescindible en el monitoreo de las ofertas laborales reales y falsas, para que menos personas se incorporen a trayectorias de vida bajo la criminalidad, pero su eficiencia todavía es insuficiente ante el fenómeno que sigue en crecimiento. Tal como Hidra, mientras las autoridades mexicanas daban de baja cuentas de espacios digitales, entre ellos TikTok, los anuncios de trabajo, propaganda y enfrentamientos seguían circulando con la ayuda del algoritmo. Nuestra investigación no terminó con ese primer informe, seguimos monitoreando. Algunas cuentas desaparecieron, pero muchas otras brotaron y su contenido se compartía, se guardaba y se comentaba. Esta circulación refuerza los relatos de reclutamiento, es decir, la combinación de elementos visuales, sonoros y simbólicos presentes en los contenidos de TikTok que combinados articulan mensajes de persuasión hacia la vida criminal. La categoría de relatos de reclutamiento es un concepto clave en nuestro segundo informe Del Scroll al “jale”: cómo se recluta en TikTok. A diferencia del primero, este fue más analítico que solo descriptivo. El análisis presentó un cambio de perspectiva al centrarnos en videos más que en cuentas. Los videos seguían circulando aún después del Caso Teuchitlán, de las cuentas bloqueadas y del foco mediático. Los grupos delictivos supieron adaptarse; su estrategia de comunicación no se centraba únicamente en emojis y hashtags como lo documentamos en la primera investigación. En algunos casos hicieron contenido más explícito con ofertas de trabajo para cierto cártel o demandando fuerza laboral previamente entrenada, por ejemplo, exmilitares y ex integrantes de las fuerzas especiales de Colombia. En otras, el contenido burla la moderación de TikTok omitiendo menciones directas a grupos delictivos, sin el uso de emojis previamente identificados y solo se publican metáforas visuales con jóvenes en lo alto de un monte con radios de frecuencia en sus bolsillos y un rifle al lado, con niños posando con armas cubriéndose la cara con algún emoticón, con alguna “carita” sonriente mientras ellos hacen alarde de pertenecer a un círculo que les da acceso a instrumentos de poder y muerte. Han pasado algunos meses desde que Del Scroll al “jale” se compartió al público. Y en estos meses se sigue reconfigurando el crimen organizado. Los videos en TikTok ahora son de personas cada vez más jóvenes, la infancia rodeada de incertidumbre y peligro. Ahora, en la cuenta con el algoritmo entrenado aparecen más vídeos de personas que llevan indumentaria con las iniciales MZ asociadas a la Mayiza, facción que sigue presente en el conflicto gestado en Sinaloa aun cuando su exlíder está condenado en una prisión de Estados Unidos. La estrategia kingpin no presenta efectividad cuando la estructura financiera y el ecosistema de reclutamiento criminales quedan intactos. Entre las recomendaciones de nuestro segundo informe está realizar un diagnóstico permanente (donde claramente el ONPRENNA podría tener cabida y continuidad), el fortalecimiento cibernético, la alfabetización digital aunado a la construcción de narrativas alternativas donde las trayectorias criminales dejen de resultar atractivas. Uno de los mayores retos está en la ubicuidad de las plataformas digitales pues no conocen fronteras, el contenido viaja más allá del lugar en el que se creó la publicación. El reclutamiento criminal a través de TikTok es un problema global. Sobre la autora Investigadora del Seminario sobre Violencia y Paz, coordinó la línea de investigación sobre reclutamiento criminal en el espacio digital. Participó en la comisión de seguridad para la recomendación de estrategias de política pública para la paz, del Compromiso por la Paz y ha sido voluntaria en México Unido Contra la Delincuencia (MUCD) como observadora de juzgados cívicos y ministerios públicos. Además, cuenta con experiencia en el área de Prevención de Lavado de Dinero en instituciones bancarias como Citibanamex y HSBC. Doctoranda en Ciencias Políticas y Sociales en la UNAM. Maestra en Estudios Políticos y Sociales, especializada en violencia y dinámicas delictivas en la Zona Metropolitana del Valle de México, así como en el estudio de las prácticas extorsivas. Suscríbete a nuestro newsletter Este artículo hace parte de nuestro newsletter número 26. Para recibir los próximos número en tu correo, haz clic aquí.